Las 5 mejores apps para conocer gente con la que tomarte una caña

Apps para encontrar amigos cerveceros

El ser humano es, por naturaleza, un ser social. Necesitamos compartir momentos, aficiones y experiencias con otras personas.

Además, si perteneces a un país mediterráneo, añadiremos que además de social, es muy probable que seas cervecero. ¿A quién no le gusta reunirse con amigos a compartir cervezas y momentos divertidos? Si hay algo que define la cultura mediterránea es nuestra alegría y afición por pasar tiempo con nuestra gente.

Aun así, todos nosotros, sí, TODOS, nos hemos tenido que aguantar las ganas de salir de cañas alguna vez por no tener a nadie con quien hacerlo…

¡Pero se acabó! ¡No volverá a pasarnos! El mundo de las apps ha llegado a nuestro rescate, y a continuación os presentamos las 5 mejores apps para conocer gente con la que tomarnos una caña y compartir aficiones:

1. Couchsurfing

La aplicación perfecta para los viajeros. En un comienzo, el objetivo de esta aplicación era que los viajeros encontrasen gente dispuesta a ofrecer el sofá de su casa a turistas, pero ahora la comunidad se ha extendido y la aplicación está llena de usuarios que buscan conocer gente nueva con la que realizar actividades y, por supuesto, ¡compartir unas cañas y una buena conversación!

2. Skout

Skout se presenta como la aplicación ideal para conocer gente de todo el mundo y embarcarte en nuevas aventuras. Esta aplicación te permite conocer gente allá donde vayas y así, tener con quien salir a charlar y a “cervecear” estés donde estés.

3. Geokeda

La aplicación de los eventos y las “geokedadas”. A través de esta app, podrás organizar quedadas para ir al cine, tomar unas cañas en tu bar favorito, ir a un concierto… y así, aquellos que compartan tus aficiones podrán unirse a ti.

4. Beer Runners

Si eres runner y, además, te gusta la cerveza ¡esta es tu aplicación! La aplicación de Beer Runners permite relacionar a aquellos a los que les gusta el running, para organizar grupos de corredores con los que entrenar y con los que terminar tomando unas cañas a modo de Hacer ejercicio, conocer gente nueva y beber cerveza ¿qué más puedes pedir?

5. Groopify

Groopify también es una aplicación que tiene como objetivo que sus usuarios se conozcan personalmente. Para ello, la aplicación sigue una mecánica muy sencilla: el usuario cuando se registra especifica su ubicación e intereses y así, la app el propondrá a otros usuarios con ubicación e intereses similares.

Entonces qué, ¿os atrevéis a coger el móvil y organizar un nuevo tipo de quedada cervecera?

Un San Valentín cervecero, ¿te apuntas?

Aaaaiaiiiiiiii will always love you… ¡pii,pii! ¡Arriba! El despertador suena con la canción más romántica de la radio para recibir el día del amor… pero tú ni te acordabas.

¿Te has despertado sorprendido por Cupido? ¿Tu pareja espera que la sorprendas y tú acabas de enterarte de que es San Valentín? ¡Los cerveceros estamos para ayudarnos!

Así que no te preocupes, tenemos unos planes de última hora que tanto a ti como a tu pareja os encantarán.  Parecerá que lo llevas planeando toda la semana y ¡lo mismo te invitan a una caña de agradecimiento! Solo por esto merece la pena leer nuestras propuestas, ¿verdad?.

Para que no tengas que volverle a tu pareja con eso de “San Valentín para mí es todos los días” (en serio, no cuela) o tengas que bajar a por una caja cutre de bombones, te proponemos algunos planes que estamos seguros de que hace mucho que no lleváis a cabo, y que no podréis esperar a repetir.

Y por supuesto, todos ellos al más puro estilo cervecero, porque eso de las rosas, cenas románticas y luz tenue está muy visto.

1. Convertíos en un niño yendo a un parque de atracciones

¡Apostamos lo que sea a que hace años que no vais a divertiros a uno! Puede que os parezca un poco infantil, pero ¿qué puede ser mejor que soltar las tensiones del trabajo o la universidad gritando en la montaña rusa? ¡Creemos que no hay mejor manera de que os olvidéis de las preocupaciones diarias por unas horas y de que disfrutéis como niños!

Después, siempre podéis reponeos con unas buenas tapas y unas cervecitas.

2. Disfruta de una jornada relajante en un spa en tu ciudad

¿Cuándo fue la última vez que dedicasteis unas horas a relajaros y a cuidaros? ¡Hace demasiado tiempo! Sorprende a tu pareja con una tarde de spa en la ciudad, te lo agradecerá. ¡Y seguro que después, cae alguna cañita de agradecimiento! 

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3. Demuestra tu destreza jugando una partida de bolos

¡Ir a la bolera es uno de nuestros planes preferidos! Y seguro que uno de los vuestros también. Los cerveceros somos disfrutones por naturaleza y lo que más nos gusta es pasarlo bien y reír, además de la cerveza. Por ello, una tarde de bolos en pareja puede ser perfecta para una cita de San Valentín sin mucha planificación previa incluso con esos zapatos tan monos que te dan en la bolera.

4. Visita a un pueblo cercano

Este fin de semana salid de la ciudad por unas horas. ¡Id al pueblo más cercano de las afueras y celebrad San Valentín respirando aire fresco y saliendo de tapas por allí!

Aunque ya tengáis identificados vuestros bares favoritos en la ciudad, ya los tenéis muy vistos, ¡probad uno nuevo y puede que encontréis vuestro nuevo rincón cervecero preferido! Suena bien, ¿verdad?

5. Diviértete yendo a un bar con música en vivo

Si salís tarde de trabajar, estáis en época intensa de estudio o no tenéis tiempo de salir de la ciudad, siempre quedarán los planes que pueden hacerse cerca de casa. ¿Qué tal un concierto? O sino, ¿por qué no un bar con música en vivo? Sorprende a tu pareja llevándola a un bar con música en vivo y así tendréis el plan perfecto para cualquier cervecero: música, tapas y cerveza.

Como veis, os guste o no celebrar el día del amor, San Valentín puede ser la excusa perfecta para hacer esos planes que no hacéis de normal y sobre todo ¡para cervecear en la compañía que más os gusta! ¿Os apuntáis?

Ojo, que sabemos que muchos cerveceros son más de difrutar estos planes con colegas, así que, sea con quien sea, lo importante es disfrutar de planes nuevos en buena compañía.

5 bares donde tomarte una caña con tu perro en el día de San Antón

El perro es conocido, y con mucha razón, por ser el mejor y más fiel amigo del hombre. Ni nuestro mejor amigo, ni nuestra pareja o nuestra madre nos reciben con tal alegría cada vez que entramos por la puerta de casa. Y eso es digno de admirar. Por ello, si tú también eres de los que tiene la suerte de vivir con un amigo peludo, seguro que también te encanta pasar el máximo tiempo con él.

Hoy día 17 de enero, celebramos San Antón, el día del patrón de los animales. Aunque sabemos que a nuestro mejor amigo hay que cuidarlo todos los días, es el día perfecto para celebrar la amistad humano-perruna haciendo lo que más nos gusta junto a nuestro mejor amigo ¡salir de cañas!

¿Creíais que nunca podríais compartir con vuestro perro una de vuestras tradiciones mediterráneas favoritas, como es el cerveceo? ¡Pues estamos aquí para abriros un nuevo camino! Hemos preparado una lista con algunos de los locales más chulos donde poder tomarnos una caña acompañados de nuestro perro, ¡en algunos incluso son ellos el protagonista!

  1. Belfos y Trufas (Bilbao)

En este local de la capital vizcaína, no es el perro el que acompaña al dueño, sino que es el dueño el que acompaña a que su perro disfrute de un “perri-poteo”.

En Belfos y Trufas, donde el perro es el cliente principal, tienen una gran variedad de alimentos aptos para canes: cerveza para animales, pizza, chips… ¡Todo para que tu mejor amigo disfrute al máximo!

Bar petfrienly en Bilbao

  1. Camping Castell Mar (Castello d’Empúries, Girona)

El Camping Castell Mar, al lado de la Playa para perros de la Rubina, ofrece en su restaurante un menú específico para perros e incluso, uno infantil para cachorros. ¡Tu amigo can y tú podréis disfrutar de un bonito paseo por la playa antes de sentaros a comer juntos! ¿Existe mejor manera de homenajear a tu mascota?

  1. La cantina de la antigua estación de La Manjoya (Oviedo)

Este espacio es fruto de la rehabilitación de la antigua estación de tren de la zona, y ofrece un lugar en el que hacer un descanso en el paseo con tu perro. En este establecimiento, mientras tú descansas junto con una caña bien fresca, ¡tu perro lo hará con su propio cuenco de agua!

  1. La Gloria (Madrid)

En el madrileño barrio de Malasaña encontramos La Gloria, un local de cocina tradicional española en la que los perros son muy bienvenidos. ¡El sitio perfecto donde compartir un momento de cañas y comida casera en la mejor compañía!

  1. La Fábrica (Valencia)

En La Fábrica de Valencia, el tapeo y las cañas son el pan de cada día. Además, como bien muestra el logo de la fachada de la entrada ¡les encanta que vayas acompañado de tu amigo más peludo!

Bar petfriendly en Valencia

Así que ¡ya sabéis!, si alguna de estas es vuestra ciudad, no dudéis en celebrar el día de San Antón dándoos un capricho gastronómico los dos juntos, como dos buenos amigos.

Y tú, ¿cuál es el bar pet friendly al que sueles acudir?

Cerveza y series, series y cerveza

¡Serielizados se ha colado en nuestro blog!

Bueno, más bien ha sido recibido con los brazos abiertos y las palomitas y la cerveza preparadas para hacer un repaso por las series y los momentos cerveceros junto a ellos.

¿Preparados? Allá vamos.


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“What care I how time advances? I am drinking ale today”

Edgar Allan Poe

Sin saberlo, Edgar Allan Poe estableció hace dos siglos la primera relación entre cerveza y series de televisión. “¿Qué me importa a mí cómo el tiempo avanza? Estoy bebiendo cerveza hoy”, dijo el genial escritor estadounidense. Para los que disfrutamos la cerveza, cuando nos la llevamos a los labios y notamos como desciende dulcemente por nuestra garganta sentimos que el tiempo se paraliza y el universo detiene su inexorable expansión hacia la nada. ¿Y no es esa misma sensación la que sentimos cuando devoramos capítulo tras capítulo de nuestra nueva serie favorita sin dar importancia alguna a la hora que es y  al mundo exterior? La cerveza y las series son de esas escasas cosas en la vida que consiguen hacernos olvidar que somos esclavos del reloj, que nos proporcionan un oasis de tranquilidad alejado de las prisas del día a día. Hay muchas series distintas, hay muchas cervezas distintas, y partiendo de esta perogrullada lanzo la hipótesis que trataré en este artículo: hay una cerveza para cada serie y una serie para cada cerveza.

Amigos cerveceros, bien sabemos que una misma cerveza varía mucho dependiendo del momento en que la tomamos, el lugar y el estado de ánimo en que nos encontremos. La cerveza, como el sexo, se disfruta mucho más si el contexto y la compañía son las adecuadas. A mí una cerveza que nunca me falla es la festivalera: verano, buena música, solecito y amigos. Cuántas veces hemos amado a ese héroe que está detrás de la barra aguantando el calor para servirnos una cerveza bien fría a nosotros, sedientos y danzarines asistentes al festival. A nivel de series, quién más se asemeja a esta birra festivalera no es otro que el mítico Duffman de Los Simpson; sus contadas pero siempre inolvidables apariciones en la serie acompañado por dos cheerleaders a cada lado, con música de fondo y un hipnótico movimiento de cadera, siempre consiguen teletransportarme a esas felices jornadas de cerveza y conciertos. Y ya que estamos hablando de la cerveza Duff de Los Simpson, cabe mencionar que se trata de uno de esos maravillosos casos en que un producto nacido en una serie de televisión es comercializado tras el éxito de esta. Desde hace años podemos encontrar cerveza Duff en supermercados de todo el mundo, comprarla y echar un trago para sentirnos durante unos segundos como Homer, Carl, Lenny o Barney (bueno, como Barney mejor no, uso responsable siempre, amigos).

Otra cerveza quizás no tan ociosa como la de los festivales de música pero sí igual de satisfactoria o más es la que nos tomamos después de un largo día de trabajo. Quién no ha llegado cansado a casa y se ha servido un cerveza bien fría para reposar cuerpo y alma, o nada más salir de la oficina se ha dirigido al encuentro de sus amigos en el bar de toda la vida y ha pedido una “¡Caña aquí!” como Amador, Leo, Javi y Vicente en La Que Se Avecina. Precisamente uno de esos bares de toda la vida fue absoluto protagonista de una de las sitcoms más aclamadas de todos los tiempos: Cheers (la versión original americana, no el infecto intento de adaptación española con Resines a la cabeza). En ese mítico bar de Boston las jarras de cerveza circulaban por la barra a la misma velocidad que las agitadas vidas de sus clientes causaban las carcajadas de millones de espectadores al otro lado de la pantalla. Una lástima que Frasier Crane, uno de los personajes más brillantes de la serie y protagonista de un spin off más brillante si cabe, fuera más de vino que de cerveza. ¿Más ejemplos de bares de toda la vida dónde ir a tomar una cerveza en las series de TV? Yo personalmente me quedo con el pub MacLaren’s de Cómo conocí a vuestra madre, compartir cerveza y tácticas de ligoteo con Barney Stinson es uno de esos sueños inalcanzables que todos tenemos. Y no salgamos de las sitcom sin antes recordar la genialidad que Joey de Friends soltó tras ser preguntado si sería capaz de llevar una dieta vegetariana: “Claro, no hay carne en la cerveza, ¿verdad?”. Insuperable.

Y tras la cerveza festivalera y la cerveza afterwork, hablemos de la cerveza familiar. Qué me decís de esas barbacoas familiares en el jardín de tu cuñado con cantidades industriales de carne y niños correteando, donde cerveza en mano nos ponemos al día con nuestra gente más querida y con nuestra suegra también. Uno no se hace adulto hasta que comparte la cerveza en este tipo de encuentros familiares. El mejor ejemplo seriéfilo para este caso en concreto lo encontramos en la serie de animación King of the hill, considerada como una de las series que mejor y con tono más ácido han sabido captar el día a día de las familias americanas de clase media; no es casualidad que en el opening de la serie se vea a los padres protagonistas de esta contemplando la vida mientras echan tragos a su  lata de cerveza.

Sin salir de la animación, me gustaría recordar un excelente capítulo de Padre de familia en que parodian la película Charlie y la Fábrica de Chocolate con una fábrica de la cerveza que suelen beber Peter Griffin y sus amigos, la Pawtucket.

Y el último tipo de cerveza al que me gustaría hacer referencia es la cerveza imaginaria. Me explico. Este concepto se refiere a todas aquellas cervezas que visualizamos en nuestra mente antes de beberlas: llevas veinte minutos corriendo y presa del cansancio tu motivación se convierte en la cervecita que te tomarás una vez duchado; o tras horas estudiando acuerdas contigo mismo que después de un par de horas más de estudio cambiarás la biblioteca por el bar de la facultad y te tomarás una caña para desconectar; es decir, la cerveza es capaz de trascender los sentidos físicos y podemos empezar a disfrutarla en nuestra imaginación antes de ingerirla. Y precisamente eso, una cerveza imaginaria, es de la que hablaremos ahora: la Heisler. Se trata de una marca de cerveza ficticia creada para aparecer en cine y televisión en las escenas que se requiere la presencia de cerveza. De hecho, ha aparecido en series de televisión tan importantes como Me llamo Earl, Dos Hombres y medio, Prision Break o Mujeres Desesperadas.

Tras este repaso queda claro que cerveza y series tienen un estrecho vínculo, y muy humildemente considero probada mi hipótesis inicial de que existe una cerveza para cada serie y una serie para cada cerveza. Así que ahora abriré una birra, pondré un capítulo de una de las doce series que estoy mirando simultáneamente, guardaré el reloj en un cajón y dejaré que el tiempo avance sin más preocupación que disfrutar de dos de mis grandes pasiones al mismo tiempo.

Salud, cerveza y series.

Marc Renton, Serielizados.

Cómo la lluvia puede ser nuestro mejor aliado para irnos de cañas

Nos sabemos si os habréis dado cuenta… pero últimamente parece que llueve por todas partes. La gente ha empezado a hacer comentarios sobre la lluvia, en las noticias aparecen vídeos sobre cómo llueve aquí, allí, en ese sitio al norte, en ese sitio al sur… en definitiva: ¡en todos lados! (Y ya tocaba.)

Aunque, esto nos viene muy bien, porque es un nuevo tema de conversación muy fácil de sacar. A más de uno hablar del tiempo le ha venido muy bien para romper el hielo. Porque hay veces que no sabes cómo empezar a charlar con alguien si no es con un “buff, qué calor hace hoy, ¿eh?” o “menudo aguacero ha caído. Aunque la verdad se agradece después de tanta sequía” y a partir de ahí enlazáis el tiempo con cualquier tema, desde un bar que conociste hace poco hasta los tipos de interés que acaba de establecer el Banco de Japón. Vale para todo. Gracias al tema del tiempo, y a la actual novedad, la lluvia, está en vuestra mano hacer de esos aburridos viajes en ascensor…

…algo memorable que será recordado el resto de vuestras vidas y que pasará a la historia.

Este truco del ascensor también os puede servir en los bares. Si no vas con amigos o familiares a un bar, puede parecer que en España es algo difícil hacer nuevos amigos en un bar. En cambio, cuando vemos películas o series de Estados Unidos siempre parece que es lo más fácil del mundo. Pero hay un tema común a todos ellos. Sus frases van sobre el tiempo (sobre todo frío glacial, vientos huracanados o inundaciones) o sobre lo duro que es vivir en ese “maldito pueblo desde que llegaron los osos”. Gracias a la lluvia podemos acercarnos a esos temas de conversación, aunque con la moderación de nuestro clima y entorno.

Seguramente muchas veces habéis pensado que una persona que está en el bar es vuestra media naranja, pero no sabéis cómo acercaros. Y un “Hola, ¿qué tal estás?” está abocado al fracaso más absoluto. Porque si responde con un “Bien, ¿y tú?” es un jaque mate a la conversación. Pero, si fuera del bar hay una ciclogénesis explosiva, ya tenéis tema de conversación. Podéis acercaros y decir “No te preocupes por la lluvia, tengo el barco amarrado en la puerta. ¿Quieres que te invite a una cerveza?”. A partir de ahí ya todo irá rodado y los temas de conversación saldrán sin parar.

La lluvia significa frío, humedad, mal tiempo, no poder sentarse en una terraza. Pero depende de vosotros darle la vuelta y convertir este evento en lo mejor que podía ocurrir:

Así que os invitamos a invocar a la lluvia. Esto no puede sino significar buenas conversaciones alrededor de una cerveza.

Tenemos razones de sobra por las que nos gusta tomar una caña en el bar

Muchos de nosotros vamos a unos cuantos bares, casi siempre los mismos, porque nos cae muy bien su camarero. Tira la cerveza como ninguno, como dirían en Sevilla “tiene duende para servir la cerveza”. Y nos trata como a reyes. Es más, muchas veces estar ahí es como estar de vacaciones. Siempre sabe qué decir cuando estamos de mal humor, y entre sus tapas y la comodidad de sus sillas, nos sentimos como si fuésemos el primo del dueño.

Pero un bar es mucho más que eso. Otra de las razones por las que vamos ahí es por la gente, por los personajes que nos encontramos. Variopintos y únicos:

Hay uno que siempre que vamos de aperitivo come como si no hubiera un mañana. Nunca falla a su cita con la oferta gastronómica del lugar. Seguro que también tienes ese amigo que siempre llega con retraso a vuestras tardes de cañas o el que no suelta el móvil nada más que para pegar el traguito refrescante de cerveza…

Son muchas las tardes que hemos pasado en el bar jugando a los dardos, billar y futbolín, haciendo torneos en los que el que perdía invitaba a una ronda, hablando de nuestros planes de futuro, de nuestros problemas y de nuestras alegrías.

Pero una de las razones más importantes por las que nos gusta tomar una caña en el bar son las quedadas con los amigos. Después de trabajar, cuando necesitas desconectar del día a día, al salir de la uni, en fin de semana…Lo mejor es hablar de cosas diferentes, como cuando un familiar de un amigo vio un oso polar albino, por ejemplo:

Pero el momento culmen de una quedada con amigos es cuando llega la hora de pagar la cuenta, ¿quién paga qué y cuánto?, unos optan por dividirlo a partes iguales, otros eligen pagar cada uno lo suyo; en cualquier caso, muchas veces las cuentas no salen. Y eso a pesar de que estáis aplicando el logaritmo que está de moda últimamente para solucionar estos casos.

Pero, ¿sabes qué? Lo mejor es que cada uno invite a una ronda cada día 😉

Está claro que son miles las razones. Sin lugar a dudas, son las personas las que hacen que el tomarse una caña en el bar sea algo especial y único. Por eso, nos gustaría que nos dijerais: ¿cuáles son las razones por las que os gusta tomar una caña en el bar?

Martes 13

Historia basada en hechos reales.

Son las cinco de la mañana y no he dormido nada. ¿De dónde saca las fuerzas el sol para salir por las mañanas? Me pregunto cómo lo hace, pero no encuentro respuesta. Me voy a duchar y… ¡el agua sale helada! ¿Qué está pasando hoy? La caldera se ha estropeado.

Así que paso de ducharme, seguro que un día no se nota. ¡Cómo quisiera poder vivir sin agua! Como he empezado con mal pie decido darme un capricho y desayunar en el bar cerca de la oficina que tanto me gusta. Llego a la puerta y veo un cartel. Por un momento mi mundo se desmorona, incluso siento que me mareo un poco. El local está cerrado y hay una nota que pone “Próxima apertura: Tienda de bolígrafos y clips”. Ese folio de la puerta tiene una mala noticia, y no fue de casualidad; un fondo de capital riesgo de clips de Brunei está comprando todos los locales de la ciudad. Y justo en ese momento, aunque no os lo creáis y penséis que estoy exagerando y que os estoy contando una película… empieza a llover. En ese momento pienso: “Bueno, por lo menos en la oficina tienen galletas y me puedo hacer un café. Sí, sé que no es como la tortilla de patata con la que he ido fantaseando de camino a la oficina, ¡pero tampoco está tan mal!”. Así que subo a la oficina con un hambre tremenda y sin saludar a nadie, directo a la cocina cuando… mi jefe: “Tenemos una reunión de grupo urgente.”

Durante la reunión no me entero de nada, todo son palabras, vacías, inconexas, polvo en el viento. Sólo pienso en un pincho y una cerveza, y en poder controlar el tiempo para que sea la hora de comer; o mejor, para terminar la jornada. Sé que lo que sentía por la tortilla de mi bar favorito no es amor, lo que yo siento se llama obsesión. Pero ahora tengo que volver a empezar otra vez más, y buscar un nuevo bar favorito con mis viejos amigos, y juntos volver a empezar.

Al terminar la reunión, me siento en mi ordenador y cuando veo la fecha todo cobra sentido: ¡Hoy es martes 13! En ese momento siento un escalofrío… con el día que llevo seguro que mi ordenador va a estallar, o algo peor. Pero todo lo contrario, en el chat de grupo de la oficina aparece un mensaje: “He descubierto un nuevo bar aquí al lado que hacen las mejores tortillas que he comido en mi vida. ¿Vamos a por una a la hora de la comida con una cañita?”

En ese momento me di cuenta: no importa lo mal que vaya un día, la mala suerte que tengas. Tus amigos siempre estarán ahí para ayudarte y animarte, incluso aunque parezca mentira. Y es que, los problemas en una mesa, con tus amigos, mientras coméis una tortilla y bebéis una cerveza, no son problemas. Yo, sentado ahora con ellos, sé que nos pueden dar las 10 y las 11; las 12, la 1, las 2 y las 3, que siempre estaremos juntos pasándolo genial. Pero de todas maneras, tocad madera.

La oficina contraataca

Despertarse porque el sol te da en la cara, porque ya no tienes más sueño… así han empezado muchos días durante las vacaciones. No existían horarios, vivías sumido en la anarquía, vestías siempre sin complicaciones, con el bañador y chanclas; la ducha se había convertido en un elemento del pasado, comías donde querías, alargabas las sobremesas lo que creías oportuno, y nunca deseaste que esa rutina terminara. De hecho habías mejorado tanto en tu nivel de fútbol playa que estabas pensando en ganarte la vida así. Pero, un día eso se acabó.

Te encuentras volviendo a casa, al trabajo y a la rutina y es inevitable pensar: “¿Qué voy a hacer ahora? ¿Qué voy a hacer cuando suene el despertador? No sé si podré soportarlo.”

¡Que no cunda el pánico! Tenemos la solución perfecta para que esta vuelta no sea tan traumática. Termina esa primera jornada laboral y sal a tomar un par de cervezas para contarle a tus amigos cómo las vacaciones te han abierto un nuevo mundo. Después de este descanso parece que tu creatividad se ha despertado y es el momento idóneo en el que más ideas de futuro se te ocurren. Emprender en algún nuevo negocio, una empresa, que si quiero montar un chiringuito en una playa de las Bahamas porque ahí sí que se vive bien, y un sinfín de utopías que seguro que se te vienen a la cabeza durante estos días.

Porque todas esas ideas de cambio de vida vienen debido a golpe que supone volver a la rutina. Al volver a tu trabajo ves que tienes infinitas tareas acumuladas, una bandeja de entrada repleta de correos,  el paseo mañanero con tu perro se adelanta unas cuantas horas, y por la ventana ves que todavía hace un tiempo ideal para estar en la playa…

Por eso, el salir a tomar una cerveza con los amigos ayuda a no romper con la rutina que con tanta facilidad habíamos abrazado durante las vacaciones. Esas tardes de terraceo, cañas y aperitivos serán un pequeño oasis en medio de tanto trabajo. Y, es más, te incorporarás a tu trabajo con la mejor de tus sonrisas.

Y en ese momento, cuando esté superado el síndrome postvacacional, veremos que, esa vida de anarquía y bañador todo el día no era vida era, una locura. No era para nosotros. Porque al final, la rutina con cerveza siempre sabe mejor.

Bares, cervezas y pokémons

Al igual que “Regreso al futuro” regresó verdaderamente al futuro, Pokémon ha vuelto. Seguro que muchos de nosotros echamos horas y horas intentando subir de nivel a nuestros pokémons sin importar que se nos enfriara la comida, la cena y el desayuno. Ahora este fenómeno del verano ha subido un peldaño más y se ha metido en nuestras cervezas:


Desde el lanzamiento del videojuego nuestra forma de ir a cervecear ha cambiado. En nuestros bares favoritos ya sólo escuchamos conversaciones sobre gimnasios y robos de gimnasios. Y no, no es que la gente se haya apuntado en masa para hacer deporte e ir a competir en los juegos olímpicos. Es en estos sitios donde los pokémons que capturamos en los bares se enfrentan en una lucha sin cuartel.

Porque en este tiempo también han cambiado los bares. Ahora son un coto de caza donde los dueños han instalado una pokeparada para capturar unos pokémons mientras tomamos una cerveza. Aunque hay bares que, por su localización, clima, bosque…saben que no tienen una fauna cinegética muy interesante (un rattata y poco más, muy triste). En estos casos lo mejor es confesarlo y resaltar tus puntos fuertes:


Y es que estos cambios en los bares también hacen que cambie la gente que va a ellos. Ahora están llenos de: familias que van a cazar pokémons juntos, grupos de amigos que también hacen lo propio, e incluso personas mayores que antes pasaban las tardes charlando sobre aventuras de juventud o el tiempo, y a veces jugaban a los dardos, y ahora son unos cracks con charizard en el nivel 1539. Porque nadie se atreve a quitarles el gimnasio.

Aunque hay gente que ya se ha pasado el juego: la gente comenta que Chuck Norris ya ha capturado todos los pokémons desde un teléfono fijo. Pero él es sólo la excepción, no os desaniméis. El resto seguiremos organizando pokequedadas en parques, para buscar especies que viven en árboles, como los salvajes metapods; y en bares, donde se encuentran las mejores especies, como mewtwo, articuno, o cerveza-y-tapa, este último muy apreciado por su ataque refrescante y porque difícilmente alguien puede ganarle.

Y es que, tras un duro día de caza y combates, con el móvil echando humo y sin datos en la tarifa, una tapa y una cerveza de descanso hace que los protagonistas siempre sean los mismos: los amigos. Por ello sólo podemos terminar esta entrada del blog de una manera: ¡Hazte con todos!