Armonías de cine

¿Qué tienen en común San Sebastián y Venecia? Además de ser probablemente dos de las ciudades más fotogénicas de Europa, ambas se convierten en ciudades cinematográficas durante este mes. Efectivamente, septiembre es época de festivales de cine, pero también puede seguir siendo – recordad que el verano termina oficialmente el 21 de septiembre – tiempo de disfrutar del cine de verano. Un plan al que muy a menudo le sigue otro no menos apetecible, como es el de destripar o ensalzar, entre cervezas, la película. Pero, ¿y si, en lugar de hablar de cine entre cañas, imaginásemos armonías entre variedades de esta bebida y películas?

La lager Pilsen es una cerveza ligera y refrescante, como la historia de tres primos que vuelven al pueblo de sus vacaciones de la infancia para recuperar los mejores momentos de aquella. Recuerdos de otros veranos, planes de futuro, confidencias embarazosas… Pocas cosas no se comparten entre unas cañas, más aún si les sumas la compañía de esos amigos de toda la vida, sean o no primos.

 

 

Una lager especial pide a gritos una comedia sofisticada, una historia que transcurra en Nueva York, una chica con los ojos grandes y una debilidad especial por las joyas de Tiffany”s. En la vida siempre hay algún momento en que te sientes Holly Golightly o un joven escritor en busca de su musa. Momentos en que todo es más intenso sin dejar de ser alegre: los paseos por la ciudad, las tiendas de regalos o, por qué no, el sabor de una cerveza.

 

 

La lager extra se caracteriza por ser una cerveza muy sabrosa, con cuerpo y personalidad, determinadas por la malta tostada; pero, sobre todo, se trata de una cerveza con un final de boca largo y un amargo intenso y agradable. Como intensa y amarga es la relación entre Meryl Streep y Robert Redford a los pies de las colinas del Ngong. El sabor de una lager extra perdura en el paladar como lo hace en el recuerdo la imagen de Karen Blixen y el cazador Denys Finch-Hatton sobrevolando en una avioneta los paisajes de Kenia. Menos mal que para disfrutar de esta cerveza no hay que viajar hasta África.

 

 

Decía Pessoa que “no hay metafísica en la tierra como el chocolate” y, sin ánimo de cuestionar al escritor luso, estamos convencido de que habría cambiado su frase si hubiese conocido la armonía entre chocolate negro y la cerveza negra stout. Un descubrimiento que tampoco le habría venido mal a Lasse Halstrom, director de Chocolat. Y es que cualquiera de los postres elaborados por Juliette Binoche maridan con la cerveza negra y su gusto a regaliz y frutos secos.

 

 

Esta es sólo una pequeña muestra de las numerosas armonías entre dos mundos de infinitas posibilidades y matices: cerveza y cine. Por cierto, ¿y tú, con qué película acompañarías una cerveza de abadía? ¿Y una de trigo?